Recomendamos esta Ruta en Alosno para los amantes de la fotografía ya que podréis encontrar estampas impresionantes para inmortalizar!

Un poco antes del Km. 22 de la carretera A-495, de San Bartolomé a Alosno., aparco el coche junto a una verja abierta de un camino que sale a la derecha de la carretera; en la puerta abierta hay un letrero de aviso de coto de caza, pero no hay ninguna prohibición.
El día estaba despejado, primaveral, con unos 25º C. o más. Un día precioso para hacer senderismo. A primeros de Marzo, el campo está verde, muy bonito. Esta ruta no la recomiendo hacer con calor, primero porque no hay sombra, y segundo porque conviene hacerla en invierno o en primavera, después de las lluvias; mejor si el día está soleado como el de hoy, para disfrutar del agua y de los contrastes de colores
El camino sube una cuesta con alambradas a uno y otro lado, buena señal de que es un camino público. Al llegar arriba nos encontramos una encrucijada de caminos, por un lado sigue adelante y el camino se desvía también a derecha y a izquierda; este es el Camino de Los Barritos, continuación del viejo Camino de Alosno a Cartaya, (camino que se desvía desde la «Casa del Tigre» a la actual carretera A-495 y durante un cierto trayecto coinciden ambos). Tomamos el camino de la izquierda. Ahora sólo nos encontramos una alambrada a la derecha, y vamos durante un rato paralelo a la carretera, por arriba de unas lomas, en dirección a Alosno.
A lo largo del camino, hasta el punto final en el Charco Alosno, encontramos varias puertas de la alambrada, unas veces a un lado y otras al otro, con unas tablitas azules numeradas. También bajamos y subimos cuestas; una de ellas pasa por un rebaje del terreno junto a un poste de soporte de los cables de luz eléctrica. También en algunos pequeños tramos el camino estaba encharcado por las recientes lluvias, pero no ha supuesto ningún problema.
Así llegamos muy cerca de la majestuosa Casa del Tigre, de la finca El Barrito, que tiene por aquí uno de los accesos, aunque la entrada principal es desde la carretera A-495. Giramos a la derecha, antes de llegar a la casa, y seguimos un poco más adelante por el camino de Cartaya hasta el siguiente cruce, que girando a la derecha nos lleva abajo a la rivera Dehesa Boyal, a unos 2 km. del punto de partida; los últimos metros nos deja una preciosa vista desde arriba de las turquesas aguas de la rivera.
Cuando llego a la altura de la rivera, ando unos metros hacia la derecha, para ver el cruce de la misma por el camino que hicimos recientemente desde Alosno por un desvío del viejo camino de San Bartolomé por el Rinconcillo. La rivera lleva más agua que entonces, pero parece que se puede pasar con cuidado. Una vez visto, vuelvo sobre mis pasos y avanzo en dirección a las cascadas, aguas arriba, a poca distancia. Las vistas son espectaculares y disfruto en mi soledad de la naturaleza, contento por poder compartir este maravilloso rincón en el término municipal de Villanueva de Castillejos, en una franja de tierra entre los términos de Alosno y San Bartolomé.
Las cascadas de la rivera de la Dehesa Boyal están situadas justamente bajo el Puerto y los Rochos (riscos) de Las Andrajas. Y hay restos de un antiguo molino, del que no hemos encontrado ninguna información.
Después de hacer numerosas fotos y pequeños vídeos, que voy a intentar unir en un solo, comienzo a volver por la empinada y corta cuesta por la que he bajado, hasta que al llegar arriba, giro a la derecha en dirección a Alosno, por el viejo camino de Cartaya. Poco a poco el camino va bajando hasta llegar nuevamente a la rivera Dehesa Boyal o Arroyo Madroñal (como también se le conoce) aguas arriba, que hace una gran curva hasta llegar a las cascadas. En el punto del cruce del camino con la rivera, nos encontramos con el Charco Alonso, un maravilloso lugar para los amantes de los pájaros, donde el silencio lo rompe miles de trinos. Aunque en el plano, parece que hay un puente por donde cruzar, lo cierto es que la rivera trae mucha agua, y en el “charco” la anchura es grande, y no se puede pasar porque no hay ningún puente.
Hace algún tiempo intenté llegar en sentido contrario desde Alosno hasta aquí, pero poco antes de llegar el camino está intransitable, lleno de maleza. Es una lástima que unas veces porque los propietarios de las fincas se apropian de los terrenos y otras por dejadez de los responsables de su mantenimiento se abandonen y no se puedan usar. Este es un camino público, propiedad de los ayuntamientos por los que discurre; y el tramo final de Alosno es el que está intransitable.
Una vez visitado el Charco Alosno, vuelta atrás por el mismo camino: no obstante, cuando estaba cerca del poste de la red eléctrica junto al camino, viendo el coche abajo en la carretera, decidí tomar un atajo, por un camino, que luego se pierde y seguí campo a través, aunque no vale mucho la pena, pues al final hay que girar a la izquierda y acercarse a la valla del camino, y atravesarla por una zona que está rota, casi al principio de la ruta.
Muy cerca del coche, hay un puente, por donde cruza un arroyo del Barranco La Encina, que continua paralelo a la carretera, en dirección sur, hasta unirse a la Rivera del Aserrador, y unos metros más abajo, enfrente hay otro camino con cancela, que parece que era la continuación de otro viejo camino público por la que iniciamos el ascenso al viejo camino de Cartaya.
En poco más de 2 horas y cuarto hemos hecho este corto sendero, de unos 6 km.
Esta ruta se puede hacer ida y vuelta desde Alosno, por el viejo camino de Alosno a San Bartolomé por el Rinconcillo, y recordar que una vez terminado os esperamos para vuestro avituallamiento en El Cerrojo Tapas.